The Reflected Forest
The Reflected Forest propone una intervención urbana sensible en el Jardí de l’Alzina, centrada en una encina de 200 años, testigo vivo del paisaje preurbano y de las raíces culturales de Barcelona. En un contexto denso y mineral como el de Gràcia, el proyecto busca desplazar el foco de la preservación del árbol como un monumento aislado hacia la reconstrucción de su entorno ecológico y perceptivo de manera holística.
Mediante la introducción de un microbosque mediterráneo y de un sistema de estructuras reflectantes con espejos, el diseño multiplica las perspectivas de la encina, reconectando a las personas con el cambio estacional, la luz y la biodiversidad a través de experiencias sensoriales inmersivas.
La intervención opera en tres capas: regeneración ecológica, percepción espacial e interacción social, transformando el parque en un paisaje experiencial donde naturaleza, comunidad y vida urbana conviven en una armonía dinámica y en constante evolución.
