Con el relanzamiento político y económico, el Estado se plantea los retos del quinto centenario del descubrimiento de América, la Expo de Sevilla y la organización de los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona. Estos retos tienen un fuerte componente arquitectónico y urbanístico, y el importante objetivo de la modernización del país. La arquitectura contemporánea española llega a su madurez y se hace adulta.
1983 – 1992: Barcelona ’92 – Expo de Sevilla