El resurgimiento de la arquitectura contemporánea catalana y española tuvo su punto álgido a finales de los años cincuenta, coincidiendo con el desarrollismo y la apertura del régimen español. Esto también permitió que los arquitectos españoles viajasen y volviesen a participar en los foros arquitectónicos globales (CIAM, Team X, etc.).
1958 – 1967: El fin del racionalismo